Es febrero de 1909, a orillas del río Lawton, en Oklahoma. Un indio cae de su caballo completamente borracho. Nadie le socorre y pasa una noche helada en el agua. Ese mismo mes muere de una pulmonía.
Pero no era un indio cualquiera. Era Gerónimo, el último jefe indio en resistir a las fuerzas norteamericanas